martes, 28 de agosto de 2012

Cambia todo cambia

Caminé por un barrio viejo, de pasado confuso y futuro incierto, donde en antiguas protestas gente murió y hoy otras corren del guanaco. Desde sus balcones quizá se veía todo Santiago, ahora sólo el edificio de al lado. Imaginé por un momento, en esas vías que aun quedan, los tranvías de antaño, atiborrados tal vez de gente con sus trajes y vestidos adornados. El presente sería más romántico si aun vistiésemos como los abuelos de hoy o el blanco y negro enmarcado. 
Lo único cierto es que las cosas cambian, ya no soy, ni tu eres y al parecer no seremos.
Pero no importa, se que mientras más camine por esas calles y más observe a Julieta en sus balcones, en un futuro tal vez seré parte de sus rincones, quizás alguien algún día me recuerde como el que cada miércoles transitaba con unos audífonos y la mirada perdida preguntándose cosas la vida .

No hay comentarios: