miércoles, 29 de septiembre de 2010

Tef

Odio tu estupida forma de ser,
tus palabras que nacen vacías y que intento creer.
Tu triple sentido para hacerme sentir
algo que no puedo siquiera explicar.
Me dejas como un idiota a medio camino
de todo lo que prometiste sin decir,
y que tus ojos verdaderos confirmaron
haciendo real para los míos tales sentimientos.
Quisiera tu mano que buscaba la mía
para sentir que no mentiste sobre todo,
o por lo menos sobre lo que me importa.
Debo decir que inclusive guardo cierto rencor,
pero más aun odio mi maldita sinceridad,
mi semi-inocencia y mis ganas de verte feliz.

martes, 14 de septiembre de 2010

Para qué

Para qué le dedico tanto tiempo a esto, ver, leer y releer, escribir y reescribir y borrar algunas cuantas cientos miles de ideas.
Tal vez quiera potenciar esta insípida carrera de escritor que llevo, aunque sé que tengo menos talento que toda es tropa de estúpidos que conforman nuestra farándula, pero para mi satisfacción se que algo de sentido común me queda, y no es por criticarlos a ellos o a ti quien lees, al que le duela que le duela no más y no me venga con cuentos de aquellos: no los quiero saber, gracias.
Continuando...
O tal vez no quiera lograr nada, sólo escaparme de la responsabilidad, como en este momento debería estudiar para la prueba de mañana, pero en fin, todos queremos escapar de algo que no nos gusta, ahí esta denuevo : sentido común.
Terminando...
Leí y releí, todo lo que aquí alguna vez escribí, ahora que ha pasado tanto tiempo sólo entiendo la mitad, es como esos poemas sin sentido que tenía que leer en el colegio con la diferencia que de poesía nada tiene.
Tal vez quiera...
Creo que cambiaré la temática, las mamonerías pasaron de moda y los ideales los puedo comprar en la esquina. Como ya soy grande, abandonaré una prometedora carrera de escritor y dibujante, ya no escribiré más poesía ni dibujaré boas abiertas o cerradas. Veré sombreros y leeré el diario financiero, trabajaré y seré un hombre culto, con la billetera llena, que hable de política o sobre el clima o alguna de esas cosas que ahora me estoy perdiendo por escribir esto.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Desearía tener la inspiración suficiente para desgarrarte con palabras, tal vez todo lo que dije ( o lo que nunca dije) tenga algún sentido y no espero que lo tenga, pues no nacimos para hacerlo, o siéndo egoísta, podríamos decir que nunca quisimos.
Qué más da, o mejor no, sí qué importa, ¿Qué dirías si vieses todo esto? ¿Creerías en mí más de lo que nunca hiciste?.
Odio/ detesto/ aborresco escribir para/por/de tí, sentirme encerrado/acorralado/desesperado y con más ganas aun de escapar, no de aquí, escapar de mi subconciente emborrachado de tus/mis recuerdos, de las(os) palabras/sueños/promesas que pronunciamos en voz alta, para así atarnos inconscientemente.
Y lo estoy, quisiera encontrarle sentido, se que no vale la pena arrepentirse por lo que se hizo, pero más lo hago por lo que no hise/ dije y justamente es eso lo que mis sueños me recriminan. Incluso en ellos no tengo la fuerza para hacer lo que quiero, me intimida/averguenza/entristece verte ahí, más si no haces nada, si no me miras y mucho más si no me abrazas.
Y como dije, quisiera desgarrarte, pero creo que ya lo hise, descarqué en tí todo lo que pude, o todo lo que siempre quise y no con la intención de herirte, más bien para que no hayan verdades a medias o mentiras completas, parece que fue demasiado, o simplemente ya no importó.

Ogolócis

Entré a su "oficina", más simple y menos acogedora de lo que pude imaginar, un sillón medio gastado me invitada nada más que mirarlo con desprecio y no para contarle lo que me ahoga en este momento.
Si supiera por dónde empezar... así que partí simplemente respondiendo palabras más vacías que su real intención de ayudar, sé que es su trabajo, quizás a cuantos tipos más desganados que yo y aun más confundidos tuvo que escuchar, para al fin dar su fría sentencia, pienso que debe ser la misma para todos.
Y aun no sé por qué realmente acepte, más bien busqué, hablar con alguien "profesional", tal vez sea por el hecho de que simplemente, durante toda mi vida, miré casi con desprecio a aquellas personas que necesitasen de ese ser imparcial, con su aire de conocimiento y majestuosidad. O más bien quería entenderla a ella, en qué pensó y cómo se sintió cuándo su vida entera destilo sobre alguna oficina más cálida que la mía espero yo.
Creo que nisiquiera eso es, más bien sólo quiero escuchar, y si, ésta es mi verdad, a alguien con un diploma en la pared, que me acredite y me haga entender que no soy mejor que todos los que me burlé, llame locos, estúpidos o simplemente enfermos, y que en realidad me quede en un punto de mi vida donde más solo quede con los recuerdos y falencias que en mi retina están, recuerdos buenos, malos, sin importancia, etc.
Sólo quiero escuchar, que me diga con ojos sinceros por lo demás, que necesito ayuda y que en verdad sólo quiero escapar.