domingo, 7 de junio de 2009

Lo que los labios de un niño dicen

Como una pesadilla. Hace ya algunos años, quizá un poco más, se paraba bajo la lluvia, sobre los árboles o miraba por la ventana como ellos jugaban, pidiendo un porqué, pidiendo estar en sus zapatos. Y es que nunca entendió porque la vida es así y tal vez aun no lo hace.
Le gustaba verlo llegar, con ese aire majestuoso de la visita pasajera y bien a lo lejos, no es que prefiriera eso, pero no tenía nada más que soñar. Lo abrazaba y le decía "te quiero" mientras rompía todos los papeles que la navidad o los cumpleaños le hizo llegar . Hoy el sabe que el cariño si tiene precio, y la felicidad también. Aun le cuesta entender porqué, aunque la lluvia después de los breves encuentros era intensa y arreciaba sobre sus blancos ideales, como deseaba verlo despertar e ir cada mañana acompañado por una protectora imagen.
Aun recuerda ese café incomodo que se servía, aveces apurado, aveces no, pero aun persiste en sus ojos los gritos y peleas.
Como entender que las promesas el viento se las lleva y solo ahí quedarán, el no nació capaz de ver más alla, es que todavía recuerda como se escondía al verlos pasar, luego el silencio y ya no recuerda nada más.
Lo único que el quería es que alguien más que solo el supiera que ese personaje si exístia y que inclusive podía ser como todos los demás.

1 comentario:

Jean Paul "X" dijo...

Porqué el deseo de ser
como los demás ??? Eso no
lo entiendo... Así como la
gente suele tener memoria a
corto plazo...

Bueno Pablibiento
que este muy bien
y se cuida ;)


=D